La espera

A veces quisiera encontrarte
Mirarte a los ojos y sonteírte
Y sentir la seguridad de que eres tú y nadie más

Dejarme ir con mis emociones
Llorar
Gritar
Y refugiarme en el abismo de tu regazo
Sentir el abrazo compensatorio de todas tus ausencias
Hundirme en tu presencia como se hunden los cuerpos en las aguas calmas.

Tan solo quisiera verte al alma
Y escudriñar tu mirada
Tratando de encontrar ese tiempo
En el que no estabas

O tal vez sí estabas
Pero nunca te ví
Porque entre tanto buscar y tanto encontrar no me di cuenta de tu existir.

Tan solo quisiera tenerte
Sentirte
Amarte un segundo antes de la eternidad
Y que escuches en la serenidad de tu soledad
El gemido de este corazón desesperado por encontrarte.

En otro tiempo

Ansiando ser escuchado,
Sentido,
Quizá amado

Mientras el viento acaricia su rostro
El sol ilumina su andar
Y una sonrisa inocente lo ha vislumbrado,
No existe efecto aparente de que el ser pueda mutar.

¡De qué sirve la luz si se quiere andar en tinieblas!
¡De qué sirve la felicidad si se quiere sentir el dolor!
¡De qué sirve el amor en el corazón equivocado!
¡De qué sirve la vida si ya morí en el pasado!

Sin tiempo
Sin alma
Solo un cuerpo en el desierto de un universo frío
Vagando entre miradas vacías
Queriendo no sentir la soledad de su anacrónico existir.

Morir y resucitar
En un futuro tiempo sin tiempo
Dentro de un agujero negro que eternice la existencia
Con una consciencia cristalizada en un presente imperfecto
Quizá es esto lo que sueña.

Se ama y se odia
Sonríe y llora
Vive y muere
Escuchando una canción desconocida para su yo presente, pero que en alguna otra vida le da esperanza.

Desde la nada

En momentos difíciles me ayudaste
Cuando sentía temor me diste aliento
Y me mostraste tu presencia
Fuerte y amorosa.

Cuando me desintegré por dentro
Tomaste cada pequeño pedazo de mi vida y lo transformaste en algo maravilloso,
Algo nuevo.
Fue tan doloroso, pero lo hiciste
Solo por amor,
Sin pedir nada.

Porque cuando no tenía nada
Tu me diste algo
Y no algo,
Me diste todo
Y cuando mi corazón estaba vacío lo llenaste con tu bondad y misericordia.

Mi tristeza la desapareciste
Y me inundaste de alegría
Tanta alegría que pensé que era una fantasía, que no era realidad
Pero me mostraste que esto era más real que lo real
Y me hiciste ver qué lo habías hecho todo por mí.

¡Es tan maravilloso todo esto!
Que estas palabras son nada
Y mi existencia se hace tan diminuta ante tí.

Por eso
A veces me pregunto
¿Por qué haces todo esto?
Si lo que te he dado es simplemente nada
Y haga lo que haga nunca podré pagar lo que has hecho por mí.

Tan solo he entendido algo;
Que lo único que pides es mi corazón,
Mi entero corazón agradecido ante tí
Mi señor y salvador.
Gracias Dios.

No pido nada

Si la vida me da un beso a través de vos
Por qué me negaría
Si existe empatía en el alma
Y tus labios son la caricia perfecta de Dios.

Y hablando de caricias;
Si me dieras una,
Ya sea en la piel o en el alma
No pondría quizá ninguna oposición
Y dejaría que tus manos toquen la canción llena de sentimientos que te tienes en el pergamino de la vida.

Pero esto no existe
Tampoco lo quiero
Solo lo pienso
No lo pido
Ni lo doy
Pero en mi soledad ese pensamiento me ha sacado una sonrisa.

Ya no estás

Los recuerdos no se desintegran
Solo la existencia
La consciencia de la ausencia es admitida mas se niega
La razón se vuelve ciega con afecto
Y el afecto sigue el curso hacia el vacío donde ya no estás.

Aceptar que ya no es me desvanece
Mas creer que aún te tengo me destruye
Y aunque sé que es imposible permutarte
Te persigo entre mil rostros que se parecen a tí.

No eres tú
Es mi memoria de tí
No es tu alma
Es mi historia
Soy yo creando un vacío
No eres tú viviendo en la sombra.

Pero la esperanza es fuerte a pesar de la verdad
Mi accionar tan inconsciente entre las realidades
Disociado entre mis lágrimas, mi vacío y mi soledad
Te escribo poemas y pienso en tí como que todavía existes y me escuchas.

Vacío necesario

De lo más profundo del ser
Emerge un vacío incesante
Basado en el antes
En el presente
Y en el futuro.

De lo más oscuro de mi alma
Nace la calma.
Dura solo unos instantes
Y se torna irrelevante
Inasible, no palpable.

Solo quisiera no sentir el vacío
Y perpetuar la calma
Pero algo, no sé si un dios
O una filosofía, una ciencia
Una tesis o un argumento
Me dice que al desaparecer el vacío y al perpetuar la calma se acabará el motor de la existencia y el suicidio de la consciencia será la mejor opción.

Por eso, aunque sienta el vacío
Tan doloroso, tan frío, tan intenso;
Y la calma sea efímera y momentánea
Prefiero cargar la ignominia y sentir el deseo de alcanzar lo inalcanzable
A perderme en un estado de perfección inmejorable, incambiable.
Porque al menos la inquietud y el vacío constante me mueven.

No me haces falta vos

No me haces falta vos
Me hace falta tu soledad
Tu vacío existencial
Tu tristeza.

Me hace falta tu necesidad de mí
Mi heroísmo
Mi complejo de redentor.

No me haces falta vos
Me hace falta tu dependencia
Tu desesperación ante mi ausencia
Tu madurez infantil.

Me hace falta mi complejo de superioridad
El sentimiento paternal que tenía al protegerte
Tu sumisión total
Tu obsesión.

No me haces falta vos
Me hace falta tu enfermedad
Porque mi enfermedad se siente sola.

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