Desde la nada

En momentos difíciles me ayudaste
Cuando sentía temor me diste aliento
Y me mostraste tu presencia
Fuerte y amorosa.

Cuando me desintegré por dentro
Tomaste cada pequeño pedazo de mi vida y lo transformaste en algo maravilloso,
Algo nuevo.
Fue tan doloroso, pero lo hiciste
Solo por amor,
Sin pedir nada.

Porque cuando no tenía nada
Tu me diste algo
Y no algo,
Me diste todo
Y cuando mi corazón estaba vacío lo llenaste con tu bondad y misericordia.

Mi tristeza la desapareciste
Y me inundaste de alegría
Tanta alegría que pensé que era una fantasía, que no era realidad
Pero me mostraste que esto era más real que lo real
Y me hiciste ver qué lo habías hecho todo por mí.

¡Es tan maravilloso todo esto!
Que estas palabras son nada
Y mi existencia se hace tan diminuta ante tí.

Por eso
A veces me pregunto
¿Por qué haces todo esto?
Si lo que te he dado es simplemente nada
Y haga lo que haga nunca podré pagar lo que has hecho por mí.

Tan solo he entendido algo;
Que lo único que pides es mi corazón,
Mi entero corazón agradecido ante tí
Mi señor y salvador.
Gracias Dios.

No pido nada

Si la vida me da un beso a través de vos
Por qué me negaría
Si existe empatía en el alma
Y tus labios son la caricia perfecta de Dios.

Y hablando de caricias;
Si me dieras una,
Ya sea en la piel o en el alma
No pondría quizá ninguna oposición
Y dejaría que tus manos toquen la canción llena de sentimientos que te tienes en el pergamino de la vida.

Pero esto no existe
Tampoco lo quiero
Solo lo pienso
No lo pido
Ni lo doy
Pero en mi soledad ese pensamiento me ha sacado una sonrisa.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑